Cómo ser mejores lectores

Durante un reciente viaje a China, me invitaron a pasar algún tiempo con algunos amigos que viven allá. Me hicieron preguntas sobre variados temas, pero aquí hablamos sobre cómo ser mejores lectores.

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¿Qué consejos le darías a alguien que quiera ser un mejor lector?

Tim: en cuanto a la lectura, creo que mucha gente se preocupa pensando que realmente tienen que digerir el libro entero, que no pueden leerlo rápidamente y tomar una o dos ideas, sino que fallaron como lectores si no han abordado el libro en profundidad. Y creo que donde mucha gente se confunde es que creen que el valor de un libro solo se puede medir por lo que recuerdan de él más tarde. Así que, si no pueden tomar un libro y dar un completo recuento, este es el  contenido, esto es lo que aprendí, esto es lo que apliqué a mi vida, entonces la lectura fue una pérdida de tiempo. Así que muchos leen un poquito, y es demasiado para ellos, y se desaniman.

Creo que el gran valor de un libro es lo que sucede mientras se lee. Lo mismo ocurre con los sermones. Seguramente como pastor sabes que si jugas tu ministerio por lo que la gente recuerda de tus sermones más tarde, quizá no te consideres un gran pastor. Pero si puedes creer que Dios está obrando mientras predicas la Palabra, y que si la gente puede decirte tus tres puntos un minuto o un años después, es irrelevante. Dios está obrando en ese momento. Asimismo, un buen libro cristiano atrae a las personas a la Palabra, les enseña. Creo que eso te cambia en el momento. Así que mientras más lees, más oportunidades tienes de ser cambiado. Y lo que me encanta es que cuando uno comparte una idea, escribe un artículo o da un sermón, o conversa con alguien, uno dice cosas y solo después se da cuenta: estoy plagiando a ese autor. No sabía que sabía eso de ese autor. No era mi intención repetir sus palabras, pero de algún modo eso entró en mí y cambió mi forma de pensar. Y tal vez en la eternidad recibiremos alguna cuenta de todo nuestro conocimiento o algo así. Pienso que veremos las cosas que no sabemos que recibimos de aquel libro, actuaron en nosotros y nos cambiaron y realizaron la lenta obra de transformación interior. Así que solo lean.

Pastor: Sí, eso es muy útil. Como te mencioné, es algo que realmente me gustaría inculcar más en nuestra congregación, más lectura de libros. Bueno, tú vives en una gran ciudad; Toronto es una gran ciudad, la gente está ocupada. ¿Algún consejo para cristianos ocupados para que hagan tiempo para leer en su horario?

Tim: Pienso que hoy estamos muy mimados porque tenemos más libros que nunca. Y más formas de conseguir esos libros que nunca. Es solo que pasamos bastante tiempo en el metro, y me fijé en que cada persona está mirando su teléfono todo el viaje. Uno piensa en ese tiempo a solas, si lo usara para escuchar un libro o leerlo, un libro impreso en la mochila, o en el teléfono, en Kindle, etc. Si en ese tiempo a solas uno lee porciones de 15 minutos, terminará varios libros en un año. Así que en gran medida se trata de la disciplina de hallar esas ventanitas de tiempo.

Así que, en una ciudad como Toronto o como esta, donde hay que trabajar duro para sobrevivir, bien, no hay mucho tiempo libre. O uno está yendo al trabajo, o volviendo a casa, o está realmente trabajando, así es vivir aquí. Entiendo que no tengan horas de una vez para sentarse a leer. Pero si usan esos pequeños espacios de tiempo para leer algunos párrafos o secciones, o un capítulo aquí o allá, y solo creer en el proceso, en el real beneficio tras un largo periodo. Eso es lo único que se necesita. Se puede leer material realmente significativo de esa forma. Insisto, no crean que solo cuenta como lectura si uno subraya o destaca. Hay momentos para profundizar en un libro, sin duda. No hay muchos libros que lo valgan, pero los hay. Con todo, solo leer, obtener ideas, permitir que nuestras convicciones se profundicen, es absolutamente invaluable.