¿Por qué el “Mensaje impactante” de Paul Washer fue tan impactante?

Hoy inicio una nueva serie de videos que he llamado “Serie Grandes Sermones”. La premisa de la serie es buscar y analizar sermones de nuestros tiempos que el Señor ha escogido para usar de maneras inusitadamente significativas. Creo que lo que descubriremos es que el Señor usa sermones para salvar, estimular y edificar a su pueblo; y que a veces él lo hace a través de mensajes y mensajeros inesperados. La serie comienza en 2002 en Montgomery, Alabama, con el “Mensaje impactante” de Paul Washer.

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Este video es presentado en parte por el Southern Baptist Theological Seminary. Puedes descargar un libro gratuito desde el Seminario, y saber más acerca de la formación de predicadores en sbts.edu/challies.

Escrito por Tim Challies y Joey Schwartz; producido por Thaddeus Maharaj

Transcripción

Tim: Este es el escenario. Es el 2002 y estamos en Montgomery, Alabama. 5.000 jóvenes se han reunido para una conferencia sobre evangelización. Ha habido chistes y risas, danza y cantos, juegos y utilería. Los chicos lo están pasando muy bien. Están disfrutando un evento emocionante. La banda de adoración acaba de encender al público y ahora es el momento de que el orador suba al escenario. Él ya sabe qué hacer. Primero, los motivará con algunos chistes, luego compartirá algunas historias de cuando era misionero. Y luego los llamará a dedicar sus vidas a vivir la Gran Comisión. ¿No es ese el guion de un evento como este? No exactamente. No esta vez.

Paul: Basta. Postrémonos. ¿Qué dice la Palabra de Dios? ¿Cómo está tu vida delante de ese fuego ardiente que es la santidad de Dios? En el día final, querida y preciosa niña, querido y precioso niño; en el día final, ¿resultará verdadera tu confesión? ¿Eres salvo?

Tim: El sermón de Paul Washer en la Conferencia de Evangelización Juvenil 2002 envió una onda de choque al mundo. Y se convirtió en uno de los sermones más vistos de todos los tiempos. Así que, ¿qué volvió este impactante sermón para jóvenes tan impactante? Miremos de más cerca.

Este video es presentado en parte por el Seminario Teológico Bautista del Sur. Puedes descargar un libro gratuito del Seminario, y aprender más acerca de capacitación para predicadores en sbts.edu/challies.

Al mirar el sermón de Washer, lo primero que uno tiene que notar es que él parece un poco inquieto, un poco tenso. Dado que el sermón se volvió viral, todo tipo de personas lo han criticado por ser impulsivo, por ser áspero, quizá incluso por estar enojado. Pero su estado de ánimo, su pasión, su celo, tienen un contexto. No está predicando su sermón en el vacío. Desde el principio, él quiere que el público sepa que está a punto de liberarse.

Paul: Han pasado muchas cosas esta tarde. Mucho que ustedes no entienden. Pero les diré de dónde vengo. Voy a predicar como un hombre agonizante, a hombres, mujeres y jóvenes agonizantes. Y voy a predicar como si fuera la última vez, y diré cosas que se van a malentender, y diré cosas que los harán enojarse conmigo.

Tim: Está claro que no será un sermón más. Más tarde, él dijo que en realidad había tres sucesos en el trasfondo cuando comenzó a hablar aquí. El primer suceso es que el día anterior otro expositor había entregado un mensaje que hizo que los chicos se rieran a carcajadas. Pero luego el expositor hizo un llamado al altar, y un gran grupo de ellos bajaron en masa por los pasillos en respuesta, y aún se iban riendo mientras iban a dedicar o re-dedicar sus vidas a Cristo. Washer estaba preocupado porque no vio señales de arrepentimiento. Estos chicos no mostraban ninguna tristeza evidente por el pecado, no mostraban seriedad real por el compromiso que estaban haciendo. No solo eso, sino que el expositor más que nada había estado diciendo bromas, así que, ¿a qué estaban respondiendo realmente?

El segundo suceso era la conferencia de un joven que había crecido como musulmán. Contó que había sido perseguido, sobre su salvación y la esperanza que había hallado en Jesucristo. Washer sintió el poder de Dios en las palabras de este hombre, pero cuando terminó, se escuchaban grillos. No hubo movimientos, ni lágrimas, ni llamado al altar, nada. Él quedó pasmado. Si estos chicos eran tan animosos, tan prestos a responder a los demás expositores, ¿cómo podían responder tan débilmente al potente testimonio de este hombre? Finalmente, cuando la banda de adoración salió al escenario, los estudiantes habían corrido al frente a bailar, gritar y divertirse. La esposa de Washer estaba delante, y un joven no dejaba de chocar con ella, y casi la hacía golpear su espalda en su asiento. Ahora, esta fue la gota que colmó el vaso, el escenario estaba listo. Pero que quede claro, el sermón que iba a entregar no era una venganza. Lo que él veía eran miles de estudiantes que profesaban su fe en Cristo, pero se veían igual que el mundo. Veía a jóvenes convencidos de que eran cristianos, pero mostraban tan poca evidencia de salvación. Se conformaban con haber hecho una oración y haber pasado al altar. ¿Pero eran realmente salvos? ¿Conocían realmente a Cristo? ¿Eran realmente sus discípulos?

Paul: Aquí estoy hoy. En mi corazón no me preocupa su autoestima. No me preocupa si se sienten bien con ustedes mismos, si la vida está resultando como desean, o si su chequera está equilibrada. Solo hay una cosa que me quitó el sueño. Solo hay una cosa que me preocupó hasta la mañana. Y es esto: dentro de cien años, una gran mayoría de las personas aquí posiblemente estén en el infierno. Y muchos que incluso profesan a Jesucristo como Señor pasarán la eternidad en el infierno.

Tim: Como ves, la pasión de Washer no era por enojo o venganza, sino por amor. Él quería desafiarlos, quería desafiar su mundanalidad, su fe muerta. Quería ponerlos frente a frente con la santidad de Dios y la realidad del pecado. Pasa algo interesante al ver este sermón. En cuanto Washer comienza a predicar, el pecado en nosotros comienza a protestar, pero seguimos mirando. Lo hacemos porque sabemos que lo necesitamos con urgencia. El sermón casi tiene un polo magnético. Como que no se puede dejar de mirar. ¿Por qué este sermón es tan cautivador? ¿Por qué se volvió viral? De todos los sermones que Dios pudo haber usado de formas profundas, ¿por qué quiso usar este? Creo que hay tres elementos que realmente distinguen este sermón.

El primero es la autoridad de Washer. Mira como empieza el sermón.

Paul: Si interpreto correctamente este pasaje de la Escritura que voy a leer, es como si Dios hablar a través de un hombre. Y su problema no será conmigo, sino con Dios y su Palabra. Así que la única pregunta que se debe decidir esta tarde es si este hombre ante nosotros es un falso profeta o nos dice la verdad. Y si nos dice la verdad, entonces nada más importa, excepto conformar nuestras vidas a esa verdad.

Tim: Él sabe que está a punto de confrontar el pecado de ellos, así que se aferra a la autoridad de la Escritura. Si los oyentes se tientan a objetar algo que él diga, tienen que saber que él solo les dice lo que Dios dice. Su queja en realidad es con Dios, no con Paul Washer. La predicación potente reclama la autoridad de Dios fundándose en la Palabra de Dios. Washer no deja ninguna duda de que su mensaje es de Dios.

El segundo elemento que distingue el sermón es la urgencia de Washer. En una entrevista que grabó años después dijo, el principal punto de inflexión del sermón está aquí. Él está planteando el serísimo punto de que la fe en Cristo siempre va acompañada de arrepentimiento.

Paul: Lo que tienen que saber es que la salvación es por fe y solo por fe en Jesucristo. Y la sola fe en Jesucristo va precedida y seguida por el arrepentimiento. Es volverse del pecado, un odio por las cosas que Dios odia y amor por las cosas que Dios ama. Un crecimiento en la santidad y un deseo, no de ser como Britney Spears, no de ser como el mundo, y no de ser como la gran mayoría de los cristianos estadounidenses, sino de ser como Jesucristo.

Tim: ¿Escuchas que la audiencia comienza a aclamar y a aplaudir? Mira lo que ocurre.

Paul: No sé por qué aplauden, estoy hablando de ustedes. No vine aquí para recibir «amenes», no vine para que me aplaudan, hablo de ustedes.

Tim: Aun si otros predicadores han venido a entretener o a jugar juegos, él deja claro que no está aquí para entretener personas, sino como un mensajero de Dios. Aun si los otros predicadores quieren estimular a estos jóvenes, él los va a desafiar. Y en el centro de la predicación, está siendo un heraldo, alguien que entrega un mensaje en nombre de un rey. Y eso es exactamente lo que hace. Tiene la profunda urgencia de entregar un importante mensaje de su rey.

Finalmente, el tercer elemento que distingue su sermón es su sencillez. Su texto es Mateo 7:13-27. Un pasaje que viene al final del Sermón del Monte y Jesús les dice a los discípulos que entren por la puerta estrecha y el camino angosto que lleva a la vida. Él les dice que muchos que llaman a Jesús «Señor» no entrarán al reino de los cielos, sino solo los que hacen la voluntad de su Padre. Él les dice que se preparen para el juicio edificando sus vidas en las palabras de él y obedeciéndole. Washer podría haber bosquejado este sermón de muchas formas, como en tres puntos o cuatro, pero ese no es su enfoque. Aunque predica por casi una hora, solo plantea un gran punto.

Paul: Verso 21: «No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino solo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo».

Tim: ¿Estás captando? El gran punto al que vuelve una y otra vez es que los verdaderos creyentes se arrepienten de su pecado y viven una vida transformada. Si no estás viviendo en obediencia a Dios es porque no has nacido de nuevo. Él nunca se desvía de ese mensaje central. Nunca se detiene. Nunca deja que la audiencia tome un respiro con una anécdota graciosa o una ilustración boba. Él sigue presionando sin ceder. Y al mismo tiempo, sigue rogando a sus oyentes que se vuelvan a Cristo y sean salvos. Esto no es un error. Él sabe que el uso de ilustraciones podría debilitar su mensaje dando la impresión de que está ahí para entretener. Más bien él presenta un mensaje sencillo, directo y bíblico a su audiencia. Permite que la Palabra haga su obra. Creo que esta combinación de autoridad, urgencia y sencillez es lo que hace que este sermón sea lo que es.

Ahora, cuando escucho hoy este mensaje, quiero ser salvado nuevamente. Pero el día que fue predicado, no pareció que causara un gran impacto. Algunos jóvenes respondieron. Pero no tantos como los que respondieron al comediante de la noche anterior. No hubo avivamiento, ni asamblea solemne, ni polvo y cenizas. El evento terminó, él se fue a casa, y eso fue todo. Pasaron cuatro años para que alguien lo subiera a YouTube con el título «Mensaje impactante». Y entonces sucedió lo inesperado, se volvió viral. En algunos días, el ministerio de Washer comenzó a recibir cientos y luego miles de correos y cartas de todo el mundo. La gente decía que había sido salva al ver este sermón. De pronto, todo tipo de personas hablaban de él. Pero no terminó allí. Iglesias como la mía comenzaron a recibir consultas de jóvenes que habían sido salvos o despertados durante ese sermón y ahora buscaban una iglesia que les predicara el mismo evangelio. Realmente resonó en todo el mundo, reflexionando al respecto más tarde, Washer dijo:

Paul: Vivimos en un tiempo donde miles de millones mueren sin Cristo. En un tiempo cuando millones de supuestos evangélicos ni siquiera entienden el evangelio. ¿No debería alguien inquietarse? ¿No debería alguien quebrantarse? ¿y no debería alguien levantarse y decir «esto está mal»?

Tim: Sí, alguien tenía que decir algo. Alguien tenía que levantarse. Alguien tenía que tocar la alarma. Y Washer de algún modo nos impactó a todos cuando lo hizo. Se paró valientemente tal como hombres y mujeres de Dios han hecho a través de las épocas, y lo hizo en la incontenible Palabra de Dios. Todos estamos mejor porque él lo hizo.

Si te apasiona la predicación, como a mí, quiero contarte sobre un seminario en el que he llegado a confiar y a apreciar porque sé que les preocupa profundamente predicar la Palabra de Dios. Te animo a visitar el Seminario Bautista, que ha estado bajo el liderazgo de Albert Mohler por décadas. El Seminario está absolutamente comprometido con entrenar a pastores que conozcan, defiendan y expongan la preciosa Palabra de Dios. Si visitas su página, te darán un libro gratuito que puede servir como recurso para ayudarte con el tipo de audaz predicación de la que hemos estado hablando hoy. Simplemente visita sbts.edu/challies.