Porque me encanta ser cristiano

Ya ha pasado esta larga y profunda ola de frío. Ha terminado este hechizo donde hemos tenido -25, -30 grados, totalmente gélido. Finalmente está un poco más tibio. Como ves, de hecho, está lloviendo, lloviznando un poco. Y he decidido que debo salir de la oficina un momento. Estoy en uno de mis lugares favoritos en Waterdown, Ontario, para explorar un poco. Y entretanto, he estado pensando que me encanta ser cristiano. Estoy muy agradecido de ser un seguidor de Jesucristo. Así que tal vez te cuente un poco de
eso en el camino. ¿Quieres acompañarme? Vamos a explorar un poco y veremos qué ocurre.

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Transcripción

 

Ya ha pasado esta larga y profunda ola de frío. Ha terminado este hechizo donde hemos tenido -25, -30 grados, totalmente gélido. Finalmente está un poco más tibio. Como ves, de hecho, está lloviendo, lloviznando un poco. Y he decidido que debo salir de la oficina un momento. Estoy en uno de mis lugares favoritos en Waterdown, Ontario, para explorar un poco. Y entretanto, he estado pensando que me encanta ser cristiano. Estoy muy agradecido de ser un seguidor de Jesucristo. Así que tal vez te cuente un poco de
eso en el camino. ¿Quieres acompañarme? Vamos a explorar un poco y veremos qué ocurre.

Lo primero es el perdón. Sé que he sido perdonado. Mira, yo crecí como un buen niño en un buen hogar cristiano, pero aún así pequé. Y no solo fueron ofensas contra mí mismo, contra mis padres o mi
familia. Sé, al igual que tú, que son ofensas contra Dios. He pecado contra Dios, el creador del cielo y la tierra. No obstante, sé que por lo que Jesucristo ha logrado, mis pecados, sí, mis pecados, han sido perdonados. Puedo vivir en el gozo de estar perdonado. Lo segundo es la libertad. Mucha gente piensa que el cristianismo es solo un sistema que intenta reprimirnos, refrenarnos de todo lo que queremos hacer. Es mucho mejor, es mucho más grande que eso. Lo cierto es que la ley de Dios pretende libertarnos. ¿Cómo nos liberta? Porque nos da las restricciones dentro de las cuales vivimos la mejor vida. Dios es quien nos hizo; así que él nos da sus límites. Nos pone dentro de límites. Si vivimos dentro de ellos, ahí es donde hallamos verdadera libertad. Así que, como cristiano, ahora soy libre para vivir como Dios pretendía que viviera; ahí es donde se halla el gozo más grande y verdadero. Lo tercero es la comunión. Me encanta que, como cristiano, no estoy viviendo esta vida cristiana por mi cuenta. Es demasiado difícil para eso. Más bien, Dios nos ha puesto en una comunidad. Verdadera comunión cristiana en lo que conocemos como iglesia local. Y más allá, la iglesia universal, todos los cristianos de todos los tiempos y lugares de la tierra. Como cristiano, no vivo por mi cuenta, soy parte de esta asombrosa comunión de otros creyentes.

Todos unidos en Jesucristo, sirviendo al mismo Salvador. Es una gran alegría ser parte de un cuerpo tan increíble, el cuerpo de Cristo. Y finalmente, hay un futuro. Como cristiano, sé que me espera un futuro glorioso. Este mundo no es el fin. Mi muerte no es el fin. Soy parte de algo que continuará para siempre. Estaré por siempre junto a Jesucristo. Como cristiano, tengo el más glorioso futuro posible. Y con eso, yo me vuelvo adentro. Estamos en un punto entre el invierno y el verano, entre la lluvia y la nieve, yo me voy adentro.