¿Son Los Pasatiempos o el Deporte Una Pérdida de Tiempo ?

Vivimos en una época privilegiada en la que podemos entregarnos, y de hecho se espera que nos entreguemos, a todo tipo de deportes y pasatiempos. Sin embargo, puede parecer que muchas de estas actividades no honran a Dios. Los cristianos suelen cuestionar la validez de la forma en que pasan las horas en las que no trabajan ni evangelizan. ¿Cómo podemos, como cristianos, determinar si estamos pecando en los deportes y pasatiempo en los que participamos? Ese es el tipo de pregunta que aquí intento responder.

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(Subtítulos)

Los pasatiempos y los deportes pueden ser una pérdida de tiempo, pero no necesariamente lo son. Pueden ser pecaminosos, pero no necesariamente lo son. Así que creo que Dios nos ha dado placeres para que disfrutemos en este mundo, y los deportes y pasatiempos están entre esos placeres, excepto para los pocos para quienes son una verdadera vocación; pero para la mayoría de nosotros son placeres y creo que somos libres de disfrutar los placeres que Dios nos da. Sin embargo, como cualquier placer bueno, pueden volverse cautivadores, una idolatría, y pueden ocupar una posición demasiado prominente en nuestra vida. Así que, Dios no nos puso en esta tierra para disfrutar deportes y recreación, no nos puso es este mundo para que practiquemos nuestros pasatiempos. Tenemos una labor más grande que hacer en este mundo. Por eso creo que debemos medir nuestros pasatiempos a la luz del propósito principal con el que Dios nos creó.

 

¿Cómo sabemos si un pasatiempo o deporte es pecaminoso o se está volviendo un ídolo?

Diría que un pasatiempo se ha vuelto idolatría cuando es algo que realmente cautiva el corazón. Cuando te interesa más hacer eso que las cosas más importantes de la vida. Supongamos que eres padre. Tu esposa y tus hijos son tu máxima responsabilidad en la vida. Si tu pasatiempo te domina tanto que estás descuidando tu matrimonio, a tus hijos, es una buena señal de que se ha inclinado hacia la idolatría. Ha cobrado una importancia indebida en tu vida. Hay otras cosas que Dios nos llama a hacer: debemos trabajar, Dios no nos puso en el mundo para relajarnos, sino para trabajar, ¿sí? Él creó a Adán y Eva, les dijo que fructificaran y se multiplicaran, que se dispersaran sobre la tierra y la sometieran. Ese es un llamado a trabajar, no al relajo. Así que el relajo es parte de la vida, pero la clave de lo que hacemos es el trabajo, es laborar. El trabajo ahora es más arduo de lo que era en un mundo perfecto, pero todavía es lo que estamos llamados a hacer. Así que creo que se trata de un equilibrio de cuánto tiempo, cuánta atención se le da. Cuando no pienso en nada más, ¿es mi corazón atraído constantemente hacia cómo podría estar recreándome? Ese tipo de preguntas buscaría en mi propio corazón, en mi mente.

 

¿Qué preguntas puedo hacerme acerca de mis pasatiempos o actividades de ocio para ver si se están volviendo pecaminosas?

Creo que la primera pregunta que siempre hay que hacerse es, ¿es esto pecaminoso? Así que puede haber pasatiempos que otros practican que como cristianos no podemos practicar. No voy a dar una lista de ellos, pero sin duda las aficiones y actividades de algunas personas se considerarían profanas y no bíblicas, y por tanto indignas para un cristiano. Fuera de lo anterior, creo que nos hallamos en el ámbito de la prudencia. ¿Es prudente que me entregue a este pasatiempo? ¿Es una actividad sabia? ¿Cuánto de esto es prudente? ¿Sería prudente que le dedicara menos tiempo? Podría ser sabio que le dedicara más tiempo a este pasatiempo. Creo que a veces en mi vida cuando no he tenido un pasatiempo, de hecho, he sufrido por ello, porque he necesitado ese relajo, esa pausa. Y después de eso, cuando estamos lejos del mandato bíblico claro y no sabemos qué es prudente, creo que somos libres de seguir nuestras aficiones, nuestros deseos. Uno dice, ¿qué quiero hacer? ¿Quiero practicar este pasatiempo? ¿En qué cantidad sería útil en mi vida? Creo que, si tenemos la Biblia, el Espíritu Santo vive en nosotros, sobre esa base podemos tomar decisiones basados en lo que queremos hacer y confiar en que el Señor estará en ello, y nos conducirá y guiará adecuadamente.

 

William Carey dijo una vez: «No temo al fracaso; temo triunfar en cosas que no importan». ¿Qué relevancia tiene esto para los pasatiempos y actividades de ocio?

Creo que si alguien fracasa en la iglesia, pero triunfa en los videojuegos, o las personas de su iglesia no lo conocen pero es un héroe en Instagram, diría que esa es una señal de verdadero fracaso. Creo que lo que intentaba William Carey con esa frase era impulsarnos, necesitamos triunfar principalmente en las cosas más importantes, ese es nuestro mayor objetivo. No es que las demás cosas no importen, solo que debemos darles la atención adecuada, el tiempo adecuado; creo que para mí esa cita ha sido de gran inspiración. He tenido una copia de ella en mi escritorio por años, porque puedo triunfar en cosas que no importan y a menudo me siento atraído hacia ello, pero eso siempre ocurre a costa de las cosas a las que Dios me ha llamado más explícitamente y como asunto de mucho mayor prioridad. Así que conserva esa cita en tu mente, creo que vale la pena considerarla una y otra vez en la vida.